Ahora está mucho de moda en las noticias esto del acoso escolar... y me ha hecho acordarme de mi matón. Un imbécil con cara de empollón (que ni de lejos...) que no sabía ni leer.
Me llevaba unos cuatro años... y yo debía tener unos siete u ocho. El muy cobarde me amenazaba con matarme, me decía que me iba a matar si me volvía a ver por allí el muy gilipollas. No recuerdo que me pegara. Yo solo recuerdo que iba sola al colegio porque mi casa está muy cerca y que me amenazaba.
Hasta que una vez, en todo el asunto, llegó mi padre de metro noventa, lo cogió del cuello y me lo quitó de encima y le dijo: "¿a quién vas a matar tú?". Desde ese día mi padre es mi héroe más héroe de todos los héroes.
Todo eso lo olvidé durante muchos años, hasta que un día lo ví por la calle y recordé todo aquello. Le pregunté a mi madre, y me dijo que estuve mucho tiempo sin querer ir al colegio y que mandó a mi padre un día a recogerme a ver qué pasaba.
Mis padres no le guardan ningún rencor, de hecho, le saludan y todo. A mí ya me importa una pepino ese infeliz pero igual le daría una patada donde yo me sé. De hecho podría, porque ahora le saco dos cabezas y él sigue siendo igual de enclenque que antes. Han cambiado las tornas jeje.
Actualización: Por si alguien se piensa que soy una chica marcada por mi infancia y traumatizada, que se olvide. Soy normal y hasta me hace gracia acordarme de eso.
Etiquetas: Personal, Reflexiones
Seguro que era y es mucho, mucho, mucho más feo y tenía más granos de como tú lo has pintado en el blog.
Un saludo!!
Un saludo!!

