
Vas a algún evento con tus mejores galas y llena de felicidad. Echas un vistazo alrededor. Y... ¡oh no! ¡Hay alguien con la misma ropa que tú! Dejas de ser especial y de sentirte super mona. Se acabó.
Eso me ocurre a veces en el trabajo. Normal ¿no? Pero es que lo jodidamente raro es cuando mi conflicto es con un chico. Sí, mi compañero de trabajo y yo parece que vamos de uniforme.
Jaja, pero es que encima, ¡somos físicamente muy parecidos! Los dos súperaltos, delgaditos.... buff, que parecemos un par de hermanitos vestidos por nuestra mamá.
Es algo frustrante pensar que tengo el mismo fondo de armario de un tío... Tenemos varias prendas que son peligrosas:
Una camiseta roja, con el mismo mismo rojo (podría apostar que es el mismo número de pantone),
una camiseta negra,
una camisa blanca. Y el otro día lo pillé con una camiseta salmón. Se está metiendo en mi territorio, porque ya habíamos acordado que el naranja y el amarillo era suyo, y el rosa es absolutamente mío. En todas sus variantes. Y a mí que no me venga con milongas, porque los tíos no saben diferenciar el salmón del rosa.
Y el otro día me fijé en su reloj... Uff juraría que llevo uno de los relojes más raros que he visto, y aún así van y al chaval le regalan uno con un parecido sorprendente.
En fin, que hasta hemos llegado a acordar la noche anterior por el messenger, qué ropa nos íbamos a poner.
Cómo hemos podido llegar a esto....
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A todo el mundo le ha pasado que le han robado una canción. Una canción se liga a un momento de la vida que no quieres recordar, ya cada vez que la escuchas vuelven todas las sensaciones que te vuelven a hacer sentir mal, aunque creas que ya la has superado.
Yo tengo unas cuantas canciones que no me gusta volver a escuchar. Entre ellas, están algunas de Melon Diesel (menos mal que se han disuelto =P) Y supongo que tendré más que por suerte, ahora no recuerdo.
En mi caso en concreto, más que la música, lo que
hace que me dé un flashback como en las películas son los olores. Procuro no cambiar de desodorante o de perfume cada vez que mi vida da un giro desagradable, porque entonces cuando vuelva a oler algo parecido todas esas sensaciones van a volver de una manera increíble.
Y entonces me habrán robado ese perfume.Hay bastantes perfumes que ya no me gusta oler. Recuerdo el caso de la colonia Nenuco, que me hacía pasarlo fatal. Hasta que un día decidí hacer una terapia de choche y recuperarla. Me la ponía todos los días hasta que así conseguí ligarla a otra cosa y a otro momento más agradable. Aún así no termina de gustarme mucho...
¿Recordais la colonia "
chispitas"? La perdí en un campamento de verano un poco accidentado. Me lo pasé peleándome con una anti-linki. Increíble.
Aunque no todo es malo y también tengo perfumes con recuerdos agradables. Y ahí tener un flashback sí que es guay.
Etiquetas: Reflexiones
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